Cuello

  • Cervicalgia: Esta palabra es inespecífica y solo dice que hay dolor en la zona cervical de la columna vertebral, desde la fisioterapia nuestro trabajo es buscar qué duele y lo más importante es saber porqué duele, sabiendo el origen podremos atajar el problema.

 

  • Cefaleas: El dolor de cabeza cuando no es de origen neurológico (entonces lo llamaremos migraña) no es fácil de averiguar el origen, tenemos varias posibilidades: Origen muscular por tensión o por un punto gatillo miofascial, problemas de mordida o de ATM, origen vascular… Para averiguarlo el fisioterapeuta realiza unos test que junto a lo que el paciente nos cuenta, nos acerca al origen del problema, lo más habitual es por sobrecarga muscular y que en 2-3 semanas disminuyan o incluso desaparezcan.

 

  • Vértigos: Esta sensación de inestabilidad se puede tratar desde la fisioterapia siempre que tenga un origen biomecánico, muscular o en ciertos casos vasculares. El fisioterapeuta hace unos test y pruebas para saber si esta por el buen camino y poder empezar a trabajar.

 

  • Latigazo cervical: Esto ocurre generalmente tras un movimiento brusco de la columna cervical sea por un accidente de tráfico o por un golpe o caída, la musculatura se contrae de manera muy fuerte para proteger las estructuras, lo que as su vez conlleva rigidez cervical, problemas en los miembros superiores, dolores de cabeza, vértigos, angustia… Para disminuir o evitar todo esto, el tratamiento de fisioterapia se puede empezar al día siguiente de incidente para minimizar las conocidas secuelas, en un primer momento todo el tratamiento consistirá en electroterapia suave, inducción miofascial y técnicas manuales suaves, a medida que el paciente vaya tolerando se irán cambiando el tipo de corrientes y de tratamiento general hasta llegar a la normalidad devolviendo el movimiento normal del cuello.

 

  • Neuralgias: Se puede entender esta patología como dolor de origen neural, es decir del nervio, este puede doler por inflamación, fricción o atrapamiento con otras estructuras, habrá que buscar el origen y tratarlo para que deje de enviar la información de dolor, para esta patología la electroterapia especifica para el nervio es una de las técnicas de elección junto con la terapia manual o la neurodinamia o movilización del nervio.

 

  • Contracturas: Se trata de zonas dentro de un músculo que está con más tono de lo normal, es bastante frecuente en personas que mantienen mucho tiempo una postura, que trabajan en exceso con una zona de su cuerpo o que su origen pueda ser a consecuencia de un golpe.

El tratamiento puede consistir en aplicar corrientes, calor, osteopatia, terapia manual, corrección postural, ejercicios terapéuticos… Dependerá del origen o mejor dicho de porqué esa contractura ha aparecido, el fisio deberá averiguarlo para dar con la solución.

 

  • Tortícolis: Podemos considerar esto como la contractura de un grupo muscular unilateral generalmente, de manera que el cuello se encuentra inclinado. El tratamiento consiste en ir relajando la musculatura contraída mediante, calor, corrientes, induccion miofascial, masoterapia…

 

  • Artrosis cervical: ¿qué podemos decir de la artrosis? Si con la edad aparecen arrugas en la piel, en nuestros huesos aparece la artrosis, es algo normal con el paso de los años y el uso de las articulaciones. El problema aparece cuando estas deformaciones de los huesos “tocan” alguna estructura la cual da una sintomatología, por ejemplo, si la artrosis aparece en el agujero por donde pasa una de las arterias que llega al cerebro será normal que el paciente presente leves vahídos o vértigos.

Desde la fisioterapia no hay nada que se pueda hacer para “quitar” la artrosis, pero tranquil@! Sí podemos ayudarte para que la sintomatología disminuya o incluso desaparezca, además de que el crecimiento de la artrosis se ralentice. Primero deberemos saber qué estructura está siendo afectada por la artrosis y posteriormente buscar la mejor solución.

 

  • Hernias/Protusiones: Esta es una de las patologías que con mucha frecuencia acuden al centro, a veces diagnosticadas mediante resonancia magnética y otras veces no, con la sintomatología y las pruebas podemos identificar si se trata o no de un dolor de origen por hernia/protusión discal. Cabe mencionar que un porcentaje elevado de los pacientes que acuden diagnosticados por hernia discal, su dolor no proviene de la hernia, sino por otro origen, generalmente, más fácil de tratar que si fuera por hernia. Por ejemplo, pongámonos en situación, el nervio es un “cable “ que tiene un origen (a nivel de la columna) y un final, una hernia es un atrapamiento (por el núcleo pulposo del disco) y una presión de este nervio en su origen, de ahí la complejidad. Pero, otras muchas veces el atrapamiento puede estar en localizado en otro sitio, nosotros tratamos de averiguar dónde se origina el problema y solucionarlo con todo un arsenal de técnicas, máquinas y ejercicios para que en el menor tiempo posible vuelvas a tu vida normal y sobre todo, evitemos la cirugía!

 

  • Postcirugia: En ocasiones no queda otra opción que pasar por quirófano, quienes pasan por ello saben que el proceso no acaba con la cirugía, puesto que después pueden quedar molestias o secuelas de la intervención, desde la fisioterapia ayudamos a normalizar esas secuelas, adherencias o molestias que persisten tras la cirugía. Dependiendo del tipo de cirugía varia muchísimo el tratamiento a llevar a cabo, siempre hay que adaptarse a cada paciente.