Hombro

  • Tendinitis o tendinosis del manguito rotador: Una de las patologías estrella, la inflamación de los músculos supraespinoso, infraespinoso y subescapular, provoca un dolor invalidante sino se trata en los primeros síntomas, al principio es un leve dolor continuo que aparece con el reposo y desaparece con el movimiento, pero con el tiempo pasa a ser 24 horas de dolor.

Su tratamiento es igual de complejo que la articulación a la que pertenece, para ello el ejercicio terapéutico, la osteopatía, EPTE son los grandes aliados para que en poco tiempo te veas haciendo vida normal. Ánimo!

 

  • Bursitis: La bursa (del latín bolsa) es una membrana que hace que la articulación y los tendones se muevan correctamente.

Cuando por un sobresfuerzo, un ejercicio o trabajo continuado se inflaman se llenan de líquido y dan un dolor continuo que no deja que mover el hombro con normalidad.

Para su recuperación es necesario la ayuda del fisioterapeuta que con varias técnicas (electroterapia, ultrasonidos…) y ejercicios devuelven al paciente a la normalidad.

 

  • Fracturas/fisuras: A veces la tardanza en consolidar puede ser un problema que con fisioterapia podemos acortar el tiempo. Pero lo que realmente vemos con más frecuencia es la consecuencia de la inmovilización o la posible afectación de partes blandas al producirse la fractura.

 

  • Contracturas: Se trata de zonas dentro de un músculo que está con más tono de lo normal, es bastante frecuente en personas que mantienen mucho tiempo una postura, que trabajan en exceso con una zona de su cuerpo o su origen puede ser a consecuencia de un golpe.

El tratamiento puede consistir en aplicar corrientes, calor, osteopatía, terapia manual, corrección postural, ejercicios terapéuticos… Dependerá del origen o mejor dicho de porqué esa contractura ha aparecido, el fisio deberá averiguarlo para dar con la solución.

 

  • Luxación de hombro: Dependiendo de la zona que se vea luxada o separada estaremos hablando de un tipo de luxación u otra. Es importante el tratamiento de estas luxaciones para evitar inestabilidades de hombro, roturas del labrum o rodete glenoideo o que hayan luxaciones de repetición. Para ello en un primer momento recuperaremos las zonas que se hayan visto afectadas durante la lesión y posteriormente rehabilitaremos todas las articulaciones del hombro para ganar fuerza, coordinación y estabilidad.

 

  • Hombro congelado o capsulitis adhesiva: No se sabe bien el porqué aparece esta patología, sí se sabe que se trata de una inflamación y engrosamiento de la cápsula que rodea la articulación y que se resuelve en uno a tres años espontáneamente. Desde la fisioterapia podemos ayudar a acortar el tiempo de recuperación de este doloroso problema desde el momento que estamos en la etapa de congelación mediante ejercicios, electroterapia, ultrasonido u ondas de choque.